Esta semana me vino a la mente un cuento que me fascinaba de pequeña (como todo lo que ha escrito Oscar Wilde). Se trata de El ruiseñor y la rosa, una historia de amores desdichados, en los que un pequeño ruiseñor ofrece su vida para teñir de rojo una rosa blanca y complacer así a la chica de la que se ha enamorado un estudiante.
El cuento tiene un final triste, que dice mucho de la naturaleza humana tan caprichosa e impredecible.
La cita que dejo es cuando el rosal le explica al ruiseñor que para tener una rosa roja, deberá dar su vida.
Varios homenajes en uno
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Hace unos días os contábamos, mediante una serie de imágenes, cómo se lo
habían pasado nuestros autores durante la edición 2012 de ExpoManga.
Curraron com...
Hace 1 hora.







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